Mamá
yo quiero saber / de dónde son los cantantes / que los encuentro galantes / y
los quiero conocer (…) Así, al compás de Son de la Loma y con una sonrisa que hace olvidar el más mínimo
rezago de amargura, Niuris toma de la mano a Francisco. Él responde con un
aparente asedio y ambos se pierden entre las notas de un clásico del cancionero
criollo.
Son parte de la Asociación
Cubana de Limitados Físicos y Motores (ACLIFIM) de Las Tunas desde hace algunos
años. Con ese número musical han alcanzado numerosos premios en la especialidad
de danza en varios Festivales artísticos. En el recién concluido, enamoraron a
los presentes con su estilo y sazón.
Francisco
Cutiño: “El presidente de la Asociación de Manatí, donde yo
vivo me pidió que hacía falta conformar una pareja de baile…Lo pensé una y otra
vez y al fin le dije que sí. Inmediatamente dijo que me tenía la persona ideal
y le pregunté _ ¿quién es?,
entonces él me enseñó la foto.
Niuris
Barceló: “Cuando me tocó a la puerta él se presentó, dijo que
era mi pareja de baile y yo lo miré de
arriba abajo…Pensé que venía de broma, porque ya me habían dicho que a mi nuevo
compañero le faltaban las dos piernas y el que tenía delante de mí no era
ese…Se sonrió y me dijo._ ¡Yo mismo soy!
Desde entonces, hace
alrededor de una década han aportado con su arte muchos reconocimientos a la
organización en Las Tunas. Fueron seleccionados recientemente como parte de la
veintena de aficionados del Balcón del Oriente cubano que participará en el Festival Nacional de teatro
y danza de la ACLIFIM, en la provincia de Ciego de Ávila, del 5 al 9 de octubre
próximos.
En el evento regional
oriental de discapacitados, celebrado en las Tunas a principios de junio
pasado, tuvieron un destacado desempeño las provincias de Granma, Holguín y la
anfitriona.
Obras de teatro como “El
caballero de Pogolotti”, del grupo Los dinámicos, del sureño municipio
tunero de Colombia, e “Historia de mi batey”, del colectivo holguinero, Hilo de
plata, despuntaron junto a las
parejas de danza integradas por Irina
Lombillo y Luis Ruz y Francisco Cutiño y
Niuris Barceló, entre otras.
Este último dúo, feliz por
ser la ACLIFIM el vehículo perfecto para su reinserción a la sociedad. Así lo
considera Cutiño, quien después de haber pasado años muy difíciles por la
amputación de sus dos piernas, el baile le devolvió parte de la alegría. Barceló,
también ha sido cómplice de ese plan tan bien diseñado por el azar y el optimismo.