Una publicación para describir e informar

miércoles, 2 de mayo de 2018

Las flores, un excelente regalo



Mayo es llamado mes de las flores porque es la época del año donde progresa la flora y los jardines se vuelven húmedos, despiden un aroma tan agradable que no quisiéramos salir de ellos. Pero, es importante a la hora de imaginar un obsequio, tengas en cuenta el significado de algunas de ellas:
La amapola, por ejemplo, representa el reposo, la tranquilidad y el consuelo; el gladiolo naranja: amor fuerte y sensual. Los lirios significan buenas noticias, son un símbolo de amor, los blancos quieren decir "corazón tierno, te quiero, confío en ti" y el jazmín, interpreta la gracia y la elegancia, el blanco: "nuestro amor será dulce".
La margarita blanca, se cultiva mucho en los jardines de las abuelas, encarna inocencia y pureza. La orquídea simboliza seducción, sensualidad, fecundidad y perfección. El girasol significa: "te admiro", quiere decir: "eres mi sol, solo tengo ojos para ti” y la violeta:"te quiero, pero soy demasiado tímido para reconocerlo".
No por último, las rosas dejan de ser las preferidas para muchos. La rosa blanca simboliza el amor, el romanticismo y la fidelidad. La amarilla, contrario a lo que muchos piensan, representa el optimismo, la calidez, la alegría y la felicidad. La rosada significa: "te quiero de verdad."  Y la roja es la alegoría al amor pasional, del deseo carnal. Un ramo de rosas rojas y blancas, quiere decir: "vivamos juntos".
Regalar flores es un detalle que nunca  pasa de moda, aun cuando lo puedas hacer también a través de una postal digital. Tocarlas, apreciarlas, admirarlas, eso solo se puede lograr cuando las tienes entre tus manos.

sábado, 14 de abril de 2018

La gruera de ACINOX


Nirsa Pérez Carbonell no es una mujer común. Desde hace años opera una grúa en la Empresa de Aceros Inoxidables (ACINOX Las Tunas) con resultados destacados y sabe que de sus manos depende la vida de sus compañeros, dieciséis metros abajo.
Seis meses bastaron para prepararse como gruera en Antillana de Acero en la capital del país, hace veintinueve años, cuando su único hijo tenía apenas un año de vida y el matrimonio recién comenzaba: “Mi esposo entiende mi trabajo, y más, me ayuda en todo en la casa”, -comentó segura la arriesgada trabajadora del sector metalúrgico.
“Es un orgullo tener a Nirsa trabajando con nosotros”, dijo más de un  compañero del área de productos terminados del Laminador IV de ACINOX. La concentración y el autocontrol son indispensables para lograr una jornada productiva con calidad.
“Un día sí pasé un mal momento, -apuntó Pérez Carbonell- vi que la grúa  de pronto tomó una gran velocidad porque  hubo un problema eléctrico y avisé a mis compañeros abajo en el área de flejes y resolvieron el problema, pero antes, tuve  que tirar la carga por un lado de la pared de zinc para evitar accidente”.     
Mujeres como Nirsa no conocen el temor: “No tengo miedo, yo no sé que cosa es miedo”, -afirma con certeza una de las pocas mujeres que desafía el peligro todos los días en ACINOX.
“Mujer de acero”, “Desafiando el peligro”, “Desafiando la altura”… Todos estos titulares sugirieron sus propios compañeros, cuando pregunté qué título seleccionar para este trabajo periodístico. Los mismos obreros del lugar respetan la estatura de Nirsa y hasta algunos afirman que ellos no tienen nada que ver con las grúas.
Tenacidad, prestigio, seguridad, mana Nirsa, elevada en la grúa que traslada toneladas de acero al carbono, día a día. Las mueve  hacia países donde los receptores nunca sabrán las manos que transportan esos mazos de hierro tan pesados.     

martes, 3 de abril de 2018

José Martí y La Edad de Oro


El fenómeno de la aceptación de la figura de José Martí en los niños va más allá de complicadas conclusiones.
Y es que el héroe transmitía valores dignos de resaltar y exhortó a que se cumpliesen, porque tenían que ver con el decoro y la capacidad del ser humano de poder ser mejor.
Pero los pequeños aprecian en José Martí no solamente al héroe, porque muchos otros llenan las páginas de valentía de nuestra historia, sino el ser sensible, el que hablaba  palabras hermosas y llenas de sabiduría, capaces de ser anidadas en corazones como los de los niños y que se pueden disfrutar  en las lecturas de La Edad de Oro:
..."¡Así, así, bien arropadita! ¡a ver, mi beso, antes de dormirte! ¡ahora, la lámpara baja! ¡y a dormir, abrazadas las dos!"
Y entonces viene lo que todos conocen, el valor del amor y la piedad: "¡te quiero, porque no te quieren!". Así concluye la Muñeca Negra.
O: "¿Nené, tú no sabes que para pagar ese libro voy a tener que trabajar un año? (...) ¡"Mi papá`, dijo Nené, mi papá de mi corazón!
¡Enojé a mi papá bueno! ¡Soy mala niña! ¡Ya no voy a poder ir  cuando me muera a la estrella azul!".
Valores  como la laboriosidad, el arrepentimiento y el perdón, ponen sello contundente a Nené traviesa.
O también: "-¿Qué quiere el leñador? -dijo el camarón, saliendo del agua poco a poco.
-Nada para mi: ¿qué más podría yo querer? Pero mi mujer no está contenta y me tiene en tortura (...)
-¿Y qué quiere la señora, que ya no va a parar de querer?
-Pues una casa, ...un castillito, un castillo".
De esa manera, Martí fustigó la avaricia  cuando recreó el cuento de magia del escritor francés  Laboulaye  El camarón encantado.
Pero, más allá de estimar al hombre que procuró la independencia de Cuba fuera de cualquier garra foránea e hizo todo cuanto pudo para lograrla, José Martí tuvo un don especial para acercarse a los niños. En su Ismaelillo y en María Mantilla volcó un manantial de consejos, exhortaciones y arrullos que bien pueden ser herencia y patrimonio de cualquier niño en el mundo, pero los cubanos aprecian mucho más su grandeza, porque no caducan, son cada vez más propensos a ponerlos en práctica en estos tiempos de entretenimiento y  sequedad en los valores.
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martes, 23 de enero de 2018

No a la vulgaridad, pero todos somos CUBA



El triunfo del equipo de béisbol de Las Tunas sobre el conjunto de los Industriales, perteneciente a los play off de esta 57 Serie Nacional, ha traído alegría para unos y congoja para otros.
Pero también ha hecho reflexionar a quienes abogamos por la mesura y el buen comportamiento. Acerca de este asunto, es oportuno reflejar las acotaciones del comentarista de una televisora  con alcance nacional, en relación con frases  inoportunas de los aficionados tuneros hacia el equipo azul, mientras se ejecutaba el séptimo juego.
Este hecho hizo que el comentarista capitalino se pronunciara contra los tuneros de manera peyorativa en una emisión televisiva del Canal Habana el 17 de enero, pues con demeritar a un grupo, en una misma cesta echó a todos. ¡Incorrecto! Cuando la ética flaquea suceden estos lamentables hechos.
Al calor de un juego tan dramático como el que tuvo lugar, se dicen muchas palabras y frases desagradables y hasta ofensivas. A nombre de todo el que no tuvo que ver con el asunto y hasta de los involucrados, pido disculpas, pero no dejemos a un lado tampoco que cuando los tuneros han ido a jugar al Latino también han recibido injurias.
Es indudable que el comentarista capitalino no fue testigo de la ovación que los trabajadores del Hotel Las Tunas brindaron al equipo de Industriales por la recompensa de habernos honrado con su presencia en el estadio Julio Antonio Mella y haberle dado tanto colorido a la 57 serie Nacional de béisbol.
Todos somos de Cuba y todos somos CUBA. No olvidemos que la capital se beneficia con el esfuerzo y el talento de muchos provincianos en diferentes sectores de la economía y los servicios. Desdeñar a cualquier provincia o lugar del “interior” es un error, porque podríamos estar en contra de personas de gran valía que nada tienen que ver con la grosería y la vulgaridad expresadas en un momento como ese.
Que este incidente sirva de lección para quienes  tenemos la posibilidad de tener la palabra como baluarte. Para quienes deben ser imparciales y la pasión los desvirtúa.
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lunes, 15 de enero de 2018

Colección gigante.



Zoila Rosales Reyes recuerda cuando se sentaba junto a sus hermanos, a los pies de su padre, para escuchar los discursos de Fidel, no importa cuán largos fueran. Se hizo una costumbre en su hogar. Pero así como ella y sus hermanos crecieron e hicieron cada uno sus familias, la de ella también ha tomado su rumbo.
Hoy la soledad la sortea con las labores propias que conlleva formar una colección bien estructurada sobre la vida y obra de Fidel Castro. Seleccionar más de tres mil fotos y literatura presupone una ardua labor. Los cuidados tienen que ser redoblados para tratar de conservar el papel por más de veinte años:
“Mi papá me puso en las manos la primera foto enmarcada de Fidel. Me dijo que como yo escribía poemas y ya le había dedicado uno al Comandante, que empezara a coleccionar. Y ese fue el pie para comenzar”.

Además del cariño que siente por la primera foto de su colección, atesora otra con esmero, pues piensa que tiene un valor excepcional:
“Conservo una foto que creo es inédita. Fidel se encuentra con una rodilla apoyada en la tierra, con el fusil al hombro, la camisa semi desabotonada y una niña descalza dándole un beso en la frente.  Ese tesoro me lo obsequió la nieta de unos combatientes que lucharon junto a Fidel en la Sierra. Desconozco quién hizo la foto, pero la tengo yo.”
La historia que regala la foto inspira aun más a la coleccionista, pues demuestra la grandeza de un hombre sui géneris:
“Fidel es grande, como él, aparece uno en cada siglo, ojalá el de este ya esté en camino. Él me inspira. Yo pasé un  proceso de enfermedad relacionado con la columna vertebral hace unos años y él me dio fuerzas para vivir. Ya estoy bien de salud pero me sigue transmitiendo ejemplo”.
La casa de Rosales Reyes  se ha convertido en una suerte de hemeroteca para la consulta de estudiantes y vecinos:
“Muchas personas me guardan fotos de Fidel, me las regalan. Yo he ido a más de 45 kilómetros a buscar una foto de él. He llevado parte de mi colección a muchos lugares y a centros como la Universidad Lenin de Las Tunas. Cerca de mi casa tengo una escuela que muchos niños y maestros vienen a consultar algún acontecimiento, fecha, o cualquier otro dato sobre el Comandante y los he podido ayudar”.
Ya Zoila está montada en un barco que navega desde hace tiempo y ahora, más que antes, no lo dejará naufragar:
“Estaré coleccionando hasta que tenga fuerzas…”
Ella, como tantas cubanas y muchas de otros lares, quisieron un día demostrar su cariño a Fidel; sin embargo, el anhelo queda incrustado en cada una de esas fotos amarillas por el tiempo, pegadas como un beso a la pared de la casa de Zoila, en Alturas de Buena Vista, en Las Tunas.