Una publicación para describir e informar

martes, 26 de marzo de 2013

Pensar en la vida



Después de un intento por quitarse la existencia, debido a un accidente ferroviario que le hizo perder las dos piernas,  el tunero Francisco Cutiño Oliva, no pensó quizás que el baile fuera a venirle como anillo al dedo para pensar en la vida.
A la vuelta de casi quince años, Cutiño no le importa  hablar de su limitación y hasta de forma jocosa se refiere a ella cuando hace la anécdota del día que fue a entregar una carta y la dueña de la casa le advirtió de un perro que mordía;  él, con el mejor carácter del mundo le contestó que podía hacer lo que quisiera con sus piernas, que no tenía miedo.
Pero no son estas anécdotas las  que le han restituido el deseo de vivir. Incorporado a la Asociación de Limitados Físicos y Motores (ACLIFIM) del municipio tunero de Manatí, ha desempeñado roles de dirección y con la ayuda de dos prótesis ha vuelto a bailar.
“Siempre me ha gustado el baile y después que tuve el accidente pensé que nunca más lo iba a hacer. Yo mismo me  confeccioné de palo las primeras prótesis y luego me compré otras hechas de fábrica. Dije, si logro montar bicicleta, puedo hacer de todo. Y así fue, probé y conseguí manejarla bien. Más tarde comencé a bailar”.
Así de desenfadado cuenta su historia Cutiño, el tunero que tiene de pareja en el arte a Niurys Barceló, otra miembro de la ACLIFIM en Manatí, por la limitación congénita de una de sus manos y que aun así, han alcanzado primeros premios en festivales nacionales de la organización, bailando y pasándola bien.
“En cierta ocasión, el jurado que determinaba los primeros lugares de una competencia regional no quería darnos el premio y Cutiño tuvo que enseñarle las prótesis para que conocieran que en verdad era impedido”.-Enfatizó Niurys, cuando nos acercamos a ella para que  hablara de las experiencias que ha tenido con su compañero de baile-.
Ambos, Francisco y Niurys, tienen familias que atender y un importante desempeño en la ACLIFIM de Manatí.  Manifiestan que tienen mucha vida por delante y a esa hay que sonreírle siempre, como en el baile.

lunes, 11 de marzo de 2013

Juntos siempre, siempre.




La Asociación Cubana de Limitados Físicos y Motores (ACLIFIM) en Las Tunas, tiene entre sus dirigentes  a un hombre que ha alcanzado resultados  en el trabajo, gracias a su compañera de vida.
“No solo en la labor como dirigente de la ACLIFIM; en el deporte, que practiqué pista en los 800 metros planos y en toda la voluntad que tengo para sobreponerme a mi invalidez, ahí está Maydé”.
Así habla Luis Escobar Mora, un tunero limitado de sus dos piernas, debido a un accidente cuando se encontraba cumpliendo el deber  del Servicio Militar Activo, y que desde entonces, ha pasado por muchas dificultades de salud para poder “andar”, a pesar del pronóstico pesimista de los médicos, pues auguraban vegetar en cama, hasta el tiempo de su fin.
Pero tuvo la suerte de encontrarse con Maydé, otra tunera que aunque nació 17 años antes que él, ha entregado cuerpo y alma en el cuidado de su compañero. Ella nunca ejerció Análisis químico, carrera a la que dedicó sus años de estudio, para convertirse en la guía del esposo.
“Todavía hay personas que tienen la mente mutilada y creen que no puede existir una pareja como nosotros. Alguien como yo que acepte  convivir con un hombre con limitaciones. Y ya llevamos 23 años de matrimonio” -comenta enfática Maydé Sánchez Guerrero, la esposa que Luis nunca pensó tener-.
Escobar Mora, recalca que ella trabaja como repartidora de pan a domicilio y lo realiza bien temprano, sobre las cuatro de la madrugada, luego hace los quehaceres de la casa, le ayuda en sus tareas de oficina de la ACLIFIM y lo atiende especialmente: “Solo el amor puede lograr hacer esas cosas. Además de no tener locomoción en las piernas, estoy operado de un carcinoma.  Y cuando he tenido que ingresar en el Hospital, mi esposa siempre me ha cuidado, nunca ha querido que se quede conmigo otra persona”.
“Continuaremos de tutores de un sobrino que tenemos en casa, ya que no pudimos tener hijos, y seguir fortaleciendo el amor hasta el final”. -Esa es la opinión de Maydé , cuando le pregunté por los planes-. Él, sonriente interrumpió para recalcar que estarán juntos siempre, siempre.

martes, 15 de enero de 2013

Canto a la voluntad




Allá en los cerros del municipio tunero de Manatí, en una casita de tablas bien dispuestas unas con otras, pintado de rosada  y rodeada de una exuberante floresta hacen vida de matrimonio Martha y Santiago.
Ella es una esposa colaboradora, complaciente y fiel. Él, un graduado como técnico en Veterinaria, pero ejerce cualquier oficio menos el del alcanzado con el título.
El tiempo para Santiago es más que un tesoro. Por saber realizar tantos oficios, el día a veces le parece corto:
“Después que tuve el accidente, en el cual el tren me dejó privado de las dos piernas me he tenido que crecer. Aunque soy de descendencia campesina, ahora más que nunca me aferro a la tierra. Atiendo a la estancia que produce plátano, yuca, naranja, y algunas hortalizas… tengo crianza de varias aves, cerdo y a todo le saco provecho para mi familia y un poco más”.
Así con tanta confianza en sí mismo habla Santiago Laguna, un miembro de la Asociación Cubana de Limitados Físicos y Motores (ACLIFIM) de Las Tunas, que ha tenido que darle otro rumbo a su vida después que se accidentó y quedó doblemente mutilado de las piernas.
“¿Qué voy a hacer? Tengo que seguir viviendo y ahora hago más cosas que antes. A todo me enfrento sin miedo. También atiendo unas colmenas y de ellas no sólo saco miel, de la cera fabrico velas y las vendo, tienen mucha salida”.
Su mitad la completa Martha, quien mira lo esencial. Lo que ven pocas personas en el corazón de Santiago:
“Estamos juntos desde 1996. Mi familia me criticó duramente por empezar mi relación con él, pero no me importó. Lo ayudo en lo que sea. Él lo hace todo pero siempre le alcanzo algún objeto que necesite, lo acompaño en las tareas. Esté como esté de salud lo sigo  porque sé que le hago falta. Todo lo compartimos entre los dos, pues vivimos solos”.
Martha confiesa que ella es los pies que le faltan a Santiago. Él asegura que solo Dios los separará. Ambos son un canto a la voluntad y la dignidad.



jueves, 13 de diciembre de 2012

¿¡Ruido!?.Qué roña.




Cuántas  veces me hago la misma pregunta: ¿Podrá una persona que trabaje fuera de  casa leer y dormir  un rato en algún momento del día en un edificio multifamiliar?
Hago una salvedad: No le cojan miedo a los edificios por lo que voy a exponer, porque otros compañeros de trabajo que no viven precisamente en estas viviendas, también les sucede parecido.
Lunes: Música alta en el apartamento del tercer piso. La del segundo, machaca algo en la cocina. EL vendedor de pan lo pregona a toda voz, las tres veces al día en que hacen el alimento...
Martes: Al vecino del segundo piso se le rompió el bastidor de la cama y tiene que arreglarlo clavándole bien las tablas. En el parqueo del frente no cesa la entrada y salida de  carros y motos que no tienen silenciador en los tubos de escape...
Miércoles: Los vecinos de al lado se mudaron hace poco y cualquier día de la semana lo dedican a “poner al día” la casa: Corren escaparates y camas de aquí para allá, eufóricos buscan posibles soluciones al diseño del nuevo inmueble, y como la mayoría del núcleo son hombres, hablan tan enérgicos, que  parece que están dentro de mi casa...
Jueves: Es el cumpleaños de cualquier miembro de la familia de los del cuarto piso y la música tiene que empezar  temprano. Un equivocado toca a la puerta, preguntando por el botánico que vive en el otro paso de escaleras...
Viernes: Los vecinos del fondo no tienen forma para arreglar sus problemas de convivencia y el cuento de nunca acabar  parece que comienza por largo rato. El niño mediano de la casa pide algo a cada rato y hay que buscárselo en cuanto antes.

Sábado: El mejor día para lavar en casi todas las casas, sentirse alegres con la música y aprovechar para mover cualquier cosa en el hogar. El pastor alemán de la casa del fondo está en su pleno fogueo onomatopéyico...
Domingo: Se martilla, rompe paredes, los muchachos corretean  y gritan al pie de la ventana del cuarto…
En fin. No existe respuesta para esto.
Ah, algo que faltó: En la casa vive un niño de dos años en edad de perretas y tenemos teléfono.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Niños de hoy.


 Yo no sé por qué los niños de hoy son tan aventajados en el conocimiento...Nuevas publicaciones, el acceso a los medios de comunicación, de los cuales beben toda información: Las que son destinadas a ellos y las dirigidas a los adultos; el acceso a las computadoras, tanto en los joven club, como en las escuelas, o en las casas...Lo cierto es que, "los muchachos de hoy saben más que los de antes", es una frase  cotidiana de muchos abuelos en los hogares.
La respuesta científica no la tengo en las manos porque dependería de encuestas y otras técnicas que facilitaría el trabajo; pero a priori sé, que muchos coinciden con lo dicho anteriormente. Lo cierto es que mi niño Riguito, de seis años, ya me habla del sistema reproductor masculino y femenino y sabe que la cigüeña no trajo a Erlis, el amiguito del tercer piso; que los dinosaurios existieron hace millones de años y algunos eran carnívoros y otros se alimentaban de hierbas.
El otro día, en una pizarra de trabajo que tiene Riguito en  su cuarto me dibujó algo que se semejaba a un cerebro y me preguntó qué era lo que había acabado de garabatear. Subestimándolo le dije que si era un cerebro y para mi sorpresa, respondió: "No. Es la masa del cerebro". Entonces, acentuando la línea alrededor de lo que tenía dibujado, me aclaró: -Este es el cráneo.
Eduardito, el  hijo de  una amiga, el cual tiene 10 años de edad, cuando lo llevaron a divertirse a un parque infantil, le dijo a la madre que él necesitaba algún equipo que le hiciera disparar la adrenalina. Sofía, la hija de dos colegas, hace poco se puso brava con el padre y le manifestó que habría una “distancia entre ambos” (por unos instantes); pero más tarde lo necesitó y entonces le dijo: -Mi ex papá…

Algunos tildan el hecho de que los infantes se alejan de  los cuentos de hadas y brujas, que hace tiempo alimentaban la fantasía de los niños a la hora de acostarse y de otra literatura más “entendible” que la de ahora. Otros dicen que, obviamente con los cambios hacia la modernidad, también marchan ellos. Lo cierto es que la sabiduría de un niño de hace varias décadas no es la misma de hoy. De cualquier modo, su ingenuidad y  ternura siguen siempre asombrándonos y haciéndonos más adultos cada día. De eso vivimos muchos en el Planeta.