martes, 3 de febrero de 2015
sábado, 20 de diciembre de 2014
Sueño de todos
“Inolvidable”,
así catalogó Silvio Rodríguez lo que sucedió en su gira número 62 por los
barrios, celebrada en áreas del Estadio Latinoamericano, de la capital del
país, pero que en esta oportunidad tuvo un significado especial, la presencia
de los Cinco.
El concierto,
terminó con una alta carga emotiva, al subir al escenario Gerardo, Antonio,
Ramón, Fernando y René, que junto al
cantautor, interpretaron “El necio”, un
clásico que sirvió de inspiración a los compatriotas, mientras cumplían
sanción en cárceles norteamericanas.
Le
siguió “Regresaré” y “La era está pariendo un corazón”, esta última cantada por Antonio Guerrero en sus tiempos de “recreación” en la
prisión. Y en un espontáneo momento de empatía, los Cinco les dieron vivas a
Silvio y mostraron reciprocidad de agradecimientos.
Antes, en la
primera parte, se destacó como invitado David Torrens, y tras su presentación,
Silvio interpretó canciones significativas de su repertorio como “La maza”, “El mayor” y “Canción del elegido”, entre otras, tarareadas por miles
de personas que acudieron al lugar.
Lágrimas por
alegría, y risas, se desbordaron en cada uno de los Cinco y sus familiares.
Todos disfrutaron conmovidos las letras de los diferentes temas de Silvio.
A la alegría
y júbilo de los Héroes se sumó la del resto de los asistentes y cada persona
frente al televisor. Todos vivimos una jornada de música, poesía, hermandad y
gozo que siguen mezclados con una sensación de dulce incredulidad, por ver
en casa a los Cinco, pero que al final, nos damos cuenta que es cierto, es
cierto el sueño que muchos, no sé cuántos, queríamos ver realizado.
Hermosa
jornada no solo para un fin de semana, sino también para la memoria cultural de
Cuba.
viernes, 5 de diciembre de 2014
Olga, mujer invulnerable
Así, de
manera tan natural, se expresa una tunera de 56 años, del municipio de Majibacoa,
al este de la capital provincial de Las Tunas. Tiene una única hija y la
invalidez de su muchacha, la suple Olga con la máxima atención y esmero, a
pesar de que desde hace tres años cuenta con una sola pierna.
“Fue un
accidente. Era necesario quitarme esa pierna, porque no servía, la tenía
colgando todo el tiempo y después que me la amputaron, mi vida cambió para
bien, engordé y me siento mucho mejor”, -expresa una de las tuneras que cuenta
con más voluntad para vivir.
Y continúa
diciendo: “El gobierno me ha ayudado con algunas cosas que a mi hija le hace
falta, colchón, televisor y otros bienes que agradezco tanto…Yo por mi parte no
me cruzo de brazos, todo lo que pueda hacer para ganarme un dinero o cualquier
cosa que me haga falta para la casa, lo hago. Cobijo techos, realizo algunos
mandados, lo que sea, para ayudar a mi hija”.
Olga es
sencillamente una mujer digna para imitar. La voluntad y la perseverancia son
sus atributos. Columna de su hogar, pues, aunque Yurisleydis, su hija, en
ocasiones, ayuda en el fregado de la cocina, sobre sus hombros descansa la
responsabilidad del día.
Para Olga no
hay ocio en su casita de Sabanilla, cuando termina el grosor de su trabajo, se
sienta junto a Yurisleydis a tejer
fondos para muebles, a partir de la fibra del guano. Allí siempre tienen
algo de qué conversar y algún que otro sueño por anunciar.
Así, en
parte, hace gala del significado de su nombre, que aunque de origen ruso, tiene
mucho que ver con nuestros esfuerzos y raíces: “Aquella que es
invulnerable", es nuestra también, es cubana.
miércoles, 12 de noviembre de 2014
viernes, 7 de noviembre de 2014
miércoles, 10 de septiembre de 2014
María, la vieja que todos quieren tener.
María
Victoria Velázquez conoce cada detalle del parque de equipos de la Empresa de
Transporte y Cargas Generales de la
oriental provincia de Las Tunas.
Como jefa de
grupo de operaciones conoce nombres y apellidos de cada uno de los cuarenta y dos choferes que integran la
plantilla y el número de las matrículas de los carros. Además, se mantiene al
tanto de las necesidades espirituales de sus compañeros, quienes la consideran
como una madre, cuando ante cualquier acercamiento la llaman “Vieja”.
Para ella no
existe obstáculo que no pueda vencer, y aunque ya ha sobrepasado la edad para
la jubilación: “Estoy fuerte, me siento bien. Nunca he hecho rechazo al
trabajo. No pienso en eso” –aseguró sin ofrecer otras explicaciones-.
Ahora encamina
sus anhelos, para resolver la ceguera que la aqueja desde que tenía catorce
años, con una nueva terapia, de la que “hablaron por la televisión nacional y
tengo esperanza de resolver la situación. Se trata de un chip para implante del
nervio óptico…ese es mi problema”.
En la Base
de Transporte, se operan cargas hacia centros de diversos organismos de la
provincia. Los choferes mantienen disciplina a la hora del trabajo, y tienen un
riguroso control del combustible. Ello ha sido en parte un logro de las
relaciones de trabajo que ha establecido María Victoria con todos por más de
veinte años.
Independientemente
de los sesenta y tres años de vida con que cuenta, muchos los ha dedicado al
trabajo y cuando alguien le insinúa el retiro del centro, los ojos se les
humedecen y dice con voz entrecortada: “El día que no vengo, me muero”.
lunes, 4 de agosto de 2014
Los que salen, los que se quedan.
Muchos
hombres y mujeres del mundo han tenido un sentido cosmopolita de la vida, pues
aprecian al mundo como un gran y solo país.
En la Literatura, de igual manera
se han proyectado numerosos escritores, especialmente después de la segunda
guerra mundial, cuando diferentes escuelas del cosmopolitismo sucedieron al
criollismo.
Pero la esencia
de este comentario no es estudiar la obra de autores como el argentino Jorge
Luis Borges, los mexicanos Juan Rulfo y Juan José Arreola, el venezolano Arturo
Uslar Pietri, o el cubano Ramón Ferreira, por solo citar algunos, sino
acercarme un poco más a la realidad de hoy.
En relación
con el tema, una amiga de la infancia que vive en España, me instó a escribir
sobre el asunto, a propósito de que leyera el pasado año, una crónica que redacté
sobre el municipio matancero de Colón, y con la que abrí un Blog titulado ¡Que así sea!
Me decía que
dejara claro en el material que todos los cubanos que deciden irse del país no
son contrarrevolucionarios, ni reniegan de sus raíces. Y su sentir no es único,
tengo otras amistades que desde diferentes países, entre ellos, los Estados
Unidos, usan las redes sociales como Facebook y Twitter, para destacar valores
positivos sobre Cuba, aun estando lejos de su tierra.
Razones
económicas, de unión matrimonial, reunificación u otras de carácter muy personales, han movido
a miles de cubanos a emigrar a diferentes
tierras.
Aunque era
una adolescente, cuando tuvo lugar el éxodo de muchos cubanos desde el Mariel
hacia los Estados Unidos (entre el 15 de abril y el 31 de octubre de 1980), nunca
entendí la respuesta de muchos de los
que se quedaban.
Desde mi
inexperto conocimiento sobre temas políticos, yo veía grosero, por ejemplo, que
tiraran cartones de huevos a las puertas de algunas casas de familias, donde
sus integrantes habían tenido hasta esos
momentos un correcto comportamiento,
o que los avergonzaran, blasfemándoles con palabras “sucias”.
Sin embargo,
al cabo del tiempo vi desertar en silencio y sin escándalos a muchos que
tiraron huevos cuando lo del Mariel. Claro, era otra época, después nos acostumbramos
a ver el asunto de manera más “civilizada”.
Cuando mi
amiga me recomendaba escribir sobre el tema, vi claro, la nostalgia por su
pueblo natal, -el mismo que el mío-, la remembranza por las personas amadas que
dejó, el deseo de seguir defendiendo a su país en Facebook, a través de fotos y
mensajes…
Por ello, al
cabo de tanto tiempo, mi amiga no se debe avergonzar ante el mundo porque se
haya ido a vivir a otro país; en ello,
en parte, radica la libertad que tiene todo ser humano de escoger su camino,
igual así como la de quienes nos quedamos porque queremos.
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