Una publicación para describir e informar

martes, 10 de marzo de 2015

Centenarios de Las Tunas



“Consuelito”                                                                      
Consuelo Vitalia Iglesias Salcedo, no solo vino a este mundo para tener dos hijas, cuatro nietas, cuatro tataranietas y dos bisnietos. Tiene una lucidez privilegiada y por eso cuenta sin parar detalles de hace mucho tiempo.
En una de las casas más antiguas de la ciudad de Las Tunas, la número 24, de la Calle Vicente García, vive desde hace cien años. Dice su hija Teresa, que la propiedad del inmueble la conservan desde 1804, cuando las escrituras se hacían en la cercana Villa de Bayamo.
La anciana recuerda en el día de su cumpleaños cien, el 27 de enero, cuánto de ayuda desinteresada brindó a sus semejantes, desde los que lucharon en la etapa pre revolucionaria, hasta los que hoy día son más cercanos a ella en el tiempo: “Ayudaba con ropas, comida y cuanto hiciera falta a los rebeldes de la zona de Jobabo, tenían confianza en mí” –dejaba entrever, mientras con sencillez, numeraba algunas de las obras benéficas en las que participó, al inicio del triunfo de la Revolución.
Actividades de alfabetizadora y de maestra de corte y costura, son algunas de las que realizó gratuitamente, porque se deleita en enseñar y ayudar: “Son dos cosas que siempre me han gustado y nunca desear nada que no pueda tener”.
Consuelito, como todos le llaman, es conocedora de la historia. Sabe los pormenores de la vida de José Martí, como hombre de ideas y la importancia que tuvo para la independencia de Cuba; de Vicente García, el León de Santa Rita, y los veinte años que separaba el nacimiento de ambos, el primero, en 1853 y el segundo, en 1833…Así va repasando sucesos en su mente, mientras pregunta, ¿Voy muy rápido? _¡No, no!, va hablando muy bien –le respondí con prontitud.
“A veces, escribo poesía por inspiración. En mi vida he leído muchas revistas, periódicos, libros y ahora, hasta tarde, me quedo al frente del televisor para estar al tanto de todo, -comenta, y agrega: “Muchos jóvenes de la Universidad, vienen en busca de algún repaso de Historia y yo con gusto los ayudo”.
Consuelo es toda dádiva, asistencia, bondad…Unos la llaman poetisa, otros, abuela, otros, según sus percepciones, yo le llamaría archivo viviente. Recordar su presencia en la fiesta de los cien años del mambí tunero Julián Santana, cuando solo contaba con quince años, es bastante como para creer que su memoria histórica es privilegiada.
La casa número 24 de la calle Vicente García, ubicada en el mismo Centro Histórico de la ciudad de Las Tunas, ha contado por los siglos, con la presencia de nogenarias y centenarias. Paredes, puntales, puertas y ventanas, no esconden su imagen curtida por el tiempo; sin embargo, están aun ahí, quién sabe por cuánto más, para seguir dando fe de una familia que ha perdurado, para contar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario