Hace poco un
joven compañero de mi sobrina atestiguaba que el mes de mayo contaba con 30
días. De inmediato, alcé la vista y por tocarme de cerca el tema, le aclaré
que, mayo tiene 31 días.
Y es que asuntos que parecen tan
reiteradamente conocidos, pensamos que hasta los niños los dominan
bien, y no es así, algunas
personas se sienten confundidas a la hora de expresarlos.
Por eso me
animé en preparar estas líneas, con la intención de que jovencitos como el del
suceso sepan cuántos meses del anuario tienen 30 días y cuántos, 31.
Existe una
estrofa popular que esclarece bastante
el tema:
“Treinta días trae noviembre,
Con abril, junio y septiembre.
Y los demás treinta y uno".
Sin embargo,
para los que tienen mala memoria, y todavía les puede resultar insuficiente,
les traigo otra técnica para memorizar: Se cierra la mano y se comienza a contar por el nudillo del dedo
meñique que representa el primer mes del año, enero y trae 31 días. El “hueco”
entre ese dedo y el anular, corresponde a un mes que no tiene 31, que sería una
excepción, febrero con 28 días; el cual cada cuatro años se convierte en bisiesto, con 29.
Después le continúa
el siguiente nudillo del anular, que identifica a marzo también con 31, y así
se intercalan los meses; los de 31 en cada juntura y los de 30 en los “huecos”.
Cuando el conteo llegue al mes de julio en el nudillo del dedo índice, regresa
a enumerar otra vez por el de meñique para asemejar al mes de agosto de 31 días
y así, hasta llegar a diciembre.
Creo que con
estos dos ejemplos, personas como el joven compañero de mi sobrina pueda
entender bien el asunto de los meses de 30 días y los de 31, así como la
excepción que es febrero.
Él nunca supo que cuando aseguraba que mayo contaba
con 30 días, me dejaba sin cumplir años.

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